Esos ojos o el numero 3
En cierta ocasión, si mal no recuerdo fue en marzo de 1989,
conocí en una fiesta de mi colonia a una de las mujeres más hermosas que he
visto, al menos sus ojos eran dignos de inspirar poemas, no solo por el color
verde claro, eran como encajaban perfectamente con la forma de sus rostro, le
daban cierto aire de misterio que me conquisto
de inmediato. Se llama Roxana, recientemente me la encontré en un centro
comercial, yo estaba con mi esposa y uno de mis hijos, ella andaba con una hija
que ya es mayor, la reconocí y nos saludamos, por su expresión se que recuerda todavía
bien lo que paso entre nosotros pese al largo tiempo que teníamos de no vernos.
NI siquiera me presento a su hija, no se lo reprocho, con ella llegue hasta las
manos; todavía me arrepiento de haberlo hecho.
La cuestión es que tras conocerla, duré tres semanas de
andarla conquistando, hice de todo lo que se acostumbraba en esa época, mandarle flores, regalos, chocolates, llevarle
serenata, etc. Ella se hacia la difícil pero eso me motivaba mas. Por fin en
Junio acepto andar conmigo, anduvimos durante meses de “manita sudada” y de
besitos tiernos, mismo tiempo que intente tener sexo con ella, lo cual me
negó de manera contundente siendo que todavía nos estábamos conociendo, pese a
esto durante ese tiempo fui completamente feliz; hasta que llegaron las
vacaciones. Ella en ese tiempo estaba estudiando, tenía 21 años, por lo que
antes de comenzar el periodo de asueto decidió que se iría con su familia a
la provincia. Yo como ya tenía trabajo le dije que no podía acompañarla pero
que se divirtiera mucho… tal vez no debí hacer énfasis en esto último.
Me dio el número de la casa de sus familiares cono los que
se hospedarían para que la llamara cada vez que pudiera. Este gesto me hizo
quererla más porque no me exigía nada. Ella se fue un viernes en la mañana,
cuando calcule que debían haber llegado la llame, me
contesto la mama de Roxana, y tras las cortesías de rigor –como estuvo el
viaje, preguntar por la familia, etc.-le pedí que me pasara a Roxana, me dijo que no estaba
que se había ido a nadar hacia como tres horas con sus primos y unos amigos de
ellos. En ese momento mi mente comenzó a trabajar a mil por hora, como pude me despedí
y le pedí le comentara a su hija que había hablado y que si me podía regresar la llamada luego que regresara, me comento que
le dejaría recado con una de las empleadas del rancho porque ella iba de salida
a un rancho cercano, de todos modos le di las gracias.
La imaginaba siendo conquistada por algún amigo de sus
primos, y en solo horas convenciéndola de hacer lo que a mí me negó durante
meses, teniendo el sexo de cómo el que se hace cuando sabes que no volverás a
ver a esa persona en tu vida, casi podía verla siendo manoseada sin pudor, al individuo
en cuestión besándola mientras que ella desabrochaba los pantalones de su
amante en turno, como masajeaba su miembro, como el recorría todo su cuerpo, quitándole
prenda por prenda hasta dejarla completamente desnuda, de manera violenta tumbándola
en algún lugar de la misma casa donde estaban sus padres y demás familiares,
casi podía oler su vagina cuando el comenzaba a saborear su clítoris, como
primero de manera lenta le introducía un dedo para acompañar la masturbación que
le hacía, luego dos dedos mientras que
aumentaba la velocidad de sus movimientos, tres dedos entrando y saliendo de su vagina
mientras ella respira cada vez mas rápido, sus diminutos pechos subiendo y
bajando mientras que sus gemidos comienzan a hacerse mas audibles, la veo tapándose
la boca y mordiéndose una mano para no gritar cuando llegaba el primer orgasmo
de la tarde.
Es memorable la sonrisa de el por el triunfo obtenido sobre
la citadina que acaba de llegar, hermosa como pocas pero igual de puta que muchas.
Es su turno, ella lo sabe y no evade su responsabilidad, sabe que debe pagar el
trabajo que le acaban de hacer y está dispuesta a hacerlo. Para sorpresa del
joven, ella sabe solo la idea general de complacer a un hombre, pero al imaginar que les dira a su amigos con los que se junta que le enseño a hacer el
amor a Roxana se pone de humor para “dar clases”.
Le dice que no oponga resistencia y no meta las manos, alardea,
va a decirle cómo se hace. Ella complaciente cruza sus brazos en la espalda. En
alguna ocasión “alardeé” sobre un tema completamente diferente, como hacer una
buena fiesta y se burlo de mi durante 30 minutos. Roxana se deja hacer. El
joven le dice abra la boca lo mas que pueda y le agarra el cabello en una “cola
de caballo”; comienza la “enseñanza”, poco a poco su verga comienza a
desaparecer entre los labios de Roxana, hasta que topa con su garganta, este
movimiento le provoca arcadas, pero el continua el mete y saca y ella no
protesta, los bellos ojos de los que me enamore comienzan a lagrimear, los
movimientos de su amante no son para nada de nivel catedrático, al fin y al
cano es un “galancito” de rancho. El tipo le tira estocadas al interior de sus
cachetes, divirtiéndose con la joven de la ciudad, pero esto hace mella en su
resistencia, está a punto de eyacular.
Ella llora cada vez mas pero ya no siente tantas arcadas
como al principio, incluso puede introducirse el miembro casi hasta la base,
cuando logran esto el le sostiene la cabeza contra su pene lo mas que puede
antes de que ella se comience a ahogar. En medio de la mamada el le dice que se
va a” venir”, sin soltarle la cabeza le pregunta que donde quiere la “leche” no
dándole la oportunidad de contestar. Cuando comienza a sentir los principios de
su orgasmo la lleva hasta la base de su verga, y le dice a mi Roxana que le
saque la lengua y le lama los testículos, ella como puede lo hace para segundos
después sentir como su pene comienza a palpitar y expulsa varios chorros de
esperma en su garganta, no siendo experta esto le da asco y le provoca ganas de
vomitar pero el no deja que se despegue de él hasta que haya terminado, obligándola
a tragarse todo ese liquido viscoso. El joven se desploma en un sillón del cuarto
donde están
Esta es una experiencia completamente nueva para ella. No
sabe como sentirse. A gusto, realizada, avergonzada; no siente nada, tan simple
como eso. Se da cuenta que ya es de noche pero eso no le importa está de
vacaciones así que no tiene ninguna urgencia de ir a ningún lado, llega a la conclusión
de que eso es lo que siente, una enorme relajación. Por lo menos hasta que se
escucha la voz de una niña que grita: ¡Roxana… te habla tu novio!
Esa misma noche como nunca me hablo Roxana volví a llamar y
me contesto en esta ocasión una niña, unos segundos después me pasó a mi novia,
no le comente que le había dejado mensaje y le pregunte como se la estaba
pasando me dijo que normal, unas primas la habían invitado al cine y que acababan
de regresar, pero que estaba muy cansada y que ya se quería ir a dormir. Mi corazón
dio un vuelco debido a que, o la mama se habia equivocado en lo que se supone andaba su hija, o mi novia (esperaba que aun lo fuera) me habia mentido, pero pude tranquilizarme y le dije que descansara y que me
llamara después.
Baste decir que no logre conciliar el sueño esa noche.
Continuará…



