domingo, 6 de mayo de 2012


Primeras fantasías

Uno de los episodios más fuertes que viví fue con la primera novia formal que tuve, antes de ella, sólo había tonteado con algunas jovenes de mi edad (pero esas son otras historias), ella se llama Yaneth, nos conocimos estando ella en su penúltimo año de universidad y yo ya por salir, la llegue a querer tanto que le pedí matrimonio; por fortuna –creo- acepto y decidimos esperar a que ella terminara sus estudios y yo me afianzara en mi trabajo de contador que había conseguido en una empresa local. 
Todo cambio al finalizar ella la universidad, cuando decidió que también quería trabajar, mandaba los planes al traste pero pensé que sería solo un retraso en los mismos. El primer brote de “celos” fue cuando me dijo que tenía una entrevista de trabajo, a la cual me pidió que la acompañara. DOS HORAS duro dicha entrevista… mismo tiempo en que mi mente formulaba toda clase de pensamientos insanos: 



La ruptura sobrevino un par de semanas después, en una ocasión en que que había salido del trabajo y decidí invitarla a cenar, su negativa y justificación era que tenía que tratar con unos clientes importantes para la compañía de mercadotecnia en la que laboraba; le dije que seria entonces en otra ocasión y le desee suerte:


Pero comencé a analizar lo que acababa de pasar y simplemente no me cuadro la situación. TENIA MENOS DE UN MES QUE HABIA ENTRADO A TRABAJAR, ustedes creen que en esos tiempos, 1984, en los que el machismo estaba más arraigado dejarían en manos de una inexperta joven un trato, que según me dijo, atraería cientos de miles de pesos a la empresa, por lo menos no me trague ese cuento y fui a su apartamento en la madrugada; no me dejo siquiera entrar a su apartamento, en ese mismo momento me dijo que si no confiaba en ella, mejor dejábamos ahí la situación.



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